16 nov. 2015

Legalidad en la construcción.


publicado en La Jornada Morelos el 16 de noviembre de 2015.
En la primera página de La Jornada, del 28 octubre 2015, se informó que se había desgajado un cerro en Santa Fe, dañando 15 autos: “Seis mil metros cúbicos de material de un talud cayeron en el estacionamiento de un Club de Golf. En la parte superior, un inmueble de tres niveles, con dos antenas de telefonía celular, fue desalojado ante el riesgo de deslizamiento. No se reportaron lesionados”. ¿Por qué fue noticia de primera plana? Tal vez porque la foto de cinco enormes edificios en peligro al borde de una loma artificial es espectacular, porque es una de las zonas de la Ciudad de México donde habita la clase social con mayor poder económico o porque se presume que las construcciones asentadas ahí tienen problemas técnicos y legales (http://www.jornada.unam.mx/2015/10/28. Visitada en 20151114).
         Ocho días después, Laura Gómez Flores y Gabriela Romero Sánchez reportaron que “habían ocurrido otros tres desgajamientos, causando que 116 personas fueron desalojada. Además, el secretario de Protección Civil, Fausto Lugo, aclaró que la corporación se mantiene alerta”. También, que “el titular de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT), Miguel Ángel Cancino, anunció que realizará una investigación sobre el uso de suelo del predio y de uno aledaño que fue clausurado ayer, así como sus antecedentes en términos de autorizaciones y regulación. Destacó que en términos de ilícitos en materia urbano-ambiental, la violación del uso del suelo está en primer lugar con un promedio anual de 3 mil 300 denuncias. Las sanciones a aplicarse van desde la suspensión de actividades, clausuras, multas por 50 mil días de unidad de cuenta (equivalente a 3 millones 497 mil 500 pesos), de acuerdo con la legislación ambiental y la demolición” (La Jornada, jueves 5 de noviembre de 2015, p. 36).
         Cuatro días después, Felipe Rodea informa que “fueron los exjefes delegacionales de Cuajimalpa, Jenny Saltiel Cohen (cercana a Andrés Manuel López Obrador), Francisco de Souza Mayo (PAN-PVEM) e Ignacio Ruiz López (PRD) los responsables de dar permisos para colocar torres de comunicación y construir cinco edificios en Santa FE”. También, que “el actual jefe delegacional, Miguel Ángel Salazar (PRI), informó que el permiso de construcción de una antena fue otorgado en agosto del año 2000 por la entonces delegada perredista, Jenny Saltiel Cohen, para construir en este predio irregular, mediante el pago de dos mil 520 pesos en derechos para instalar la antena” (http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/tres-delegados-dieron-permisos-para-construir-en-zona-de-deslaves.html. Visitada en 20151114).
  Ángel Bolaños Sánchez reportó que “la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Perla Gómez Gallardo, lamentó que a un año de la recomendación sobre construcciones irregulares y pese a seguir presentándose casos como el de Santa Fe, persista una desarticulación interinstitucional de las secretarías de gobierno, las delegaciones y la Asamblea Legislativa en el tema de desarrollo urbano. Señaló que se requiere una política integral y la actualización de las leyes para evitar que sigan las irregularidades en los cambios de uso de suelo, construcciones ilegales y fraudes contra quienes de buena fe adquieren una vivienda” (http://www.jornada.unam.mx/2015/11/12/capital/038n3cap. Visitada en 20151114).
El Ordenamiento Territorial (OT) ha sido estudiado por María Teresa Sánchez Salazar, José María Casado Izquierdo y Gerardo Bocco Verdinelli que, en el libro titulado La política de ordenamiento territorial en México: de la teoría a la práctica. Reflexiones sobre sus avances y retos a futuro, establecen que “el OT puede constituir una valiosa herramienta para la planeación y gestión del territorio y cuyo objetivo es lograr una calidad superior de vida para la sociedad en su concepción más amplia e integral; es decir, alcanzar la sostenibilidad ambiental, social y económica, y con ello el desarrollo social y económico en armonía con el entorno natural” (http://www2.inecc.gob.mx/publicaciones/libros/699/politica.pdf. Visitada en 20151114).
Desde el punto de vista técnico (http://www.arqhys.com/arquitectura/mecanica-suelos.html. Visitada en 20151114) “la mecánica de suelos es una parte del área de la ingeniería que está dedicada a estudiar las fuerzas o cargas que son establecidas en la superficie terrestre. Y que antes de realizar cualquier tipo de construcción uno de los pasos fundamentales es realizar un estudio característico del suelo, con el objetivo de conocer las propiedades del mismo y como se puede aprovechar para el uso que deseamos realizar. Si la capacidad del suelo se ve minimizada en relación a la aplicación de fuerzas, es probable que el mismo se deforme y que tenga como consecuencia que se generen algunos acontecimientos secundarios no determinados durante la fase del diseño del proyecto. Estas deformaciones secundarias pueden traer como consecuencia la proliferación de grietas, fisuras, y en los casos verdaderamente extremos, hasta el colapso de toda la obra. Siempre hay que observar detenidamente mediante un estudio pertinente tanto las condiciones del suelo como la del cimiento que trabaja como un medio de contacto entre el suelo y la estructura”.
Para construir una edificación, en México, es necesario un permiso expedido por el municipio donde se encuentra el predio o terreno, siendo uno de los requisitos principales el estudio de la mecánica del suelo. Y, sin embargo, sabemos que pocas personas comienzan sus construcciones contando con uno, que se miente sobre la complejidad de la construcción para acceder a un permiso más barato o que se puede hacer un “arreglo económico” para asentarse en una zona con diferente uso de suelo.
         En Morelos, debemos asegurarnos que en todos nuestros Municipios se tienen los conocimientos, las habilidades, los valores éticos y el compromiso social para respetar y hacer respetar las normas Ambientales y de Ordenamiento Territorial, tanto nacionales como el locales. No arriesguemos el patrimonio y, lo más importante, la vida de nuestros conciudadanos.