9 abr. 2012

Habilidades del Siglo XXI

publicado en la Jornada Morelos el 9 de abril de 2012
Las sociedades del mundo han pasado por las eras nómada, agrícola e industrial. Algunas están en la era de la informática y otras ya en la del conocimiento. Se debate sobre cuales serán los mejores modelos educativos en el Siglo XXI. Algunos educadores están impulsando el modelo de capacidades para, supuestamente, incorporar mejor a los estudiantes a los mercados de trabajo. Lo que muchas veces se les olvida es preguntarse es a qué mercados: el de la industria y el comercio del presente o a los que existirán dentro de veinte años.
            El Consejo Nacional de Investigación, de los Estados Unidos, (NRC, por sus siglas en inglés) ha conducido una serie de actividades para analizar el tema de las habilidades necesarias en el futuro en la educación de hoy. La más reciente fue un taller, cuyas conclusiones fueron publicadas por Judith Anderson Koenig, sobre “La evaluación de las Habilidades del Siglo XXI”. (National Research Council. (2011). Assessing 21st Century Skills: Summary of a Workshop. J.A. Koenig, Rapporteur. Committee on the Assessment of 21st Century Skills. Board on Testing and Assessment, Division of Behavioral and Social Sciences and Education. Washington, DC: The National Academies Press. Copyright © National Academy of Sciences). Los participantes recogieron dos preguntas elaboradas con anterioridad en sendos talleres del NRC. En 2005, analizaron: ¿Existe un conjunto de evidencias que apuntale una taxonomía de habilidades del Siglo XXI que estén ligadas al bienestar de los individuos y de la sociedad? En 2007, abordaron: ¿tenemos evidencia de modelos efectivos para enseñar las habilidades del Siglo XXI por medio de la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas? Estos dos talleres identificaron y definieron un conjunto de cinco amplias habilidades para el Siglo XXI: adaptabilidad, comunicación compleja y habilidades sociales, solución de problemas no rutinarios, autogestión y autodesarrollo, y pensamiento sistémico.
En 2010 tuvo lugar un tercer taller, diseñado para contestar las siguientes preguntas: ¿Cómo pueden ser evaluadas las habilidades del Siglo XXI?, ¿qué evaluaciones de estas habilidades están ahora disponibles y qué tan bien lo hacen?, ¿qué necesita ser desarrollado para tener más evaluaciones de estas habilidades? y ¿cómo debemos utilizar los resultados de estas evaluaciones? Los participantes estuvieron de acuerdo en que los estudiantes deben tener habilidades para pensar críticamente, resolver problemas, interactuar efectivamente con otros, y conducir su propio aprendizaje, sus emociones y su desarrollo; no sería apropiado para el alumno y la sociedad sólo enfocar a la escuela en aspectos académicos. Es más, la enseñanza y la evaluación de las habilidades del Siglo XXI deben estar integradas a los conocimientos académicos. Pero, ¿sabemos cómo evaluar estas habilidades? La respuesta depende del tipo de habilidades. Si son habilidades cognoscitivas, la respuesta es sí. Sabemos como desarrollar evaluaciones que requieren del estudiante aplicar su conocimiento para evaluar evidencia y realizar tareas que requieran otro pensamiento crítico y razonamiento analítico. Si son habilidades interpersonales e intrapersonales la respuesta no es tan directa, depende del propósito y uso de la propia evaluación.
            Un tema de enorme relevancia, según los participantes de este taller, es el grado de validez y de fidelidad de este tipo de evaluaciones; es decir, ¿estas evaluaciones dan resultados precisos que soportan las inferencias que se pretenden? Con relación al conjunto cognoscitivo, como pensamiento crítico y solución de problemas, se considera que se tiene un buen entendimiento de estos constructos (construcciones teóricas para resolver problemas específicos)  cuando están considerados desde una perspectiva de un dominio específico; tales como, problemas de física o de psicología cuando son evaluados en los exámenes de PISA. El problema surge con dominios generales como entender la Ley de los Números Grandes y tratar de que los alumnos la apliquen. Con relación a las habilidades interpersonales es muy difícil diseñar evaluaciones para conocer a una persona en el contexto de una interacción específica y determinar la forma más apropiada de responder, ya que se involucran una mezcla de factores como actitudes, comportamiento y conocimientos. Existen básicamente dos procesos de evaluación para estas habilidades: Experiencias basadas en escenarios, donde los alumnos son introducidos a un problema a través de mecanismos de la vida real, y en experiencias basadas en portafolios, donde los alumnos conocen de las experiencias vividas por otros alumnos y cómo aplicaron sus conocimientos en un contexto específico. Con relación a las habilidades intrapersonales, su evaluación también presenta un mayor grado de dificultad por la complejidad del proceso involucrado, ya que se consideran la autodisciplina, retraso de satisfactores, manejo de distractores y autorregulación, y hay que considerar también si estas habilidades pueden estar separadas de la propia personalidad.
En Morelos, se podrían ya analizar las siguientes preguntas para considerar las habilidades del Siglo XXI: ¿cómo serían los sistemas de evaluación pertinentes? y ¿cómo se podrían implantar? Tal vez, se deberían incorporar los constructos específicos en el currículo académico para que su enseñanza sea parte del programa educativo.

1 comentario:

Karla Cedano dijo...

Sabemos lo fundamental que es contar con mecanismos de evaluación para poder medir resultados. También sabemos lo importante que es preveer con anticipación a donde queremos llegar (que resultado queremos obtener) para desde hoy, apuntar hacia nuestro objetivo. Sin embargo, rara vez aplicamos ambos conceptos al desarrollo de habilidades personales. Aquí encontramos lo importante que es preparar el objetivo, incluyendo la manera de evaluar si lo alcanzamos...